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Corazones Unidos
Titulo 4
Información:
Inglés Hearts United
Género Romance
Película Anterior Ninguna
Película Siguente Ninguna
Personajes Principales Finn, Jake, Fionna y Cake
Villanos El Rey Helado
Estreno 14 de Julio del 2012
Director Lobo solitario29
Guionista/s Lobo solitario29
Empresa DreamVentures Movies

CastingEditar

TramaEditar

Finn se encontraba en su habitación, era aquella habitación que él y Jake compartían. Aquella habitación que normalmente era una habitación desorganizada, fría y ruidosa. Pero estaba serena y oscura, solo se escuchaba el viento silvar al pasar por la madera agujereada y vieja. Era un viento tranquilizante y frío, pero que al escucharlo daba la impresión de dar un poco de miedo.

Finn estaba sentado en el suelo, solitario y en silencio. Su serenidad mataba a cualquiera, estaba en frente de una ventana. Sus rodillas eran agarradas por el suelo, pero uno de sus codos era apollado por el marco de la ventana, mientras que el otro colgaba como una liana de la selva que buscaba desesperadamente un árbol de dónde sostenerse. Finn miraba los alrededores de las "Tierras de Pasto". Parecía mirar sin ningún sentido, su brazo colgante se balanzeaba en un sisageo vago y lento como un columpio mesido por un niño triste.

Luego de tantos minutos de soledad, Finn se levantó del suelo y decidió bajar las escaleras, mientras el las bajaba, estas crujían dando la señal de que estan frágiles los escalones. Jake estaba sentado en el sofá, jugaba Beemo.

Jake: ¡Ayy mamasita!, Finn, ¿pues qué te pasó?, dijiste que solo te irías por un momento, pero creo que se te daño tu reloj interno y multiplicaste ese momentito.

Jake le sonrieía a Finn con esa sonrida emocionante y con esos ojos negros redondos que todo humano visualiza en su perro al este mover la cola.

Finn no le sonrió, solo tenía en sus labíos y en su cara ese "puente" que se forma cuando uno no sonrie.

Jake: Hermanito.....¿qué te pasa?.

Finn: Nada...solo es......(suspiro)....nada.

Jake: ¡Uhhh!, te conozco de toda la vida, no puedes engañarme, se cuando a mí hermanito le pasa algo.

Finn hizo un segundo de silencio antes de responder la pregunta que le hacía su amigo de toda la vida.

Finn: Jake.....mi vida a sido maravillosa, soy un gran heroe, he pasado grandes momentos con la dulce princesa y te tengo a tí, un gran perro mágico que cualquier niño de 13 años desearía.

Jake solo parpadeo, escuchandolo.

Finn: Pero siento que me falta un gran pedazo de mí, antes era como un gran pastel, era grande y jugozo, pero ahora no me siento así, ahora me siento como un pastel que le falta una pieza, grande y jugozo, pero se siente ese pedazo faltante.

Jake: Creo que estas.....enamorado.....enamorado........enamorado.-Dijo Jake cantando.

Finn no le dio mucha importancia a lo que decía Jake.

Jake: ¿Y dime, ya la Dulce Princesa lo sabe?.

Finn abrió sus ojos haciendo dos circunferencias perfectas.

Finn: ¿Qué?......no, no es la dulce princesa.

Jake dejó de cantar y de saltar por toda la sala de estar.

Jake: Oh vamos, no manches hermanito.-Dijo Jake riendose, creyendo que Finn le hacía un chiste.

Finn: Es en serio.-Dijo Finn seriamente.

Jake se sentó de nuevo en el sofá, pues lo que sus perrunos oídos habían escuchado, le decía que lo que seguía era algo desconocido para él, era algo nuevo y eso lo hacía sentirse diferente.

Finn: Con la Dulce Princesa pasé los mejores momentos de mi vida, ahora que ella tenía la edad mía me sentí mejor y me sentí hasta comprendido, al principio pense que ese sentimiento era por ella, pero me he dado cuenta de que mis sentimientos juegan conmigo y dan giros drásticos. Se que no es por la dulce princesa, siento que hay algo más, siento que es algo desconocido, pero que ya lo he visto antes y que me impulsa a buscarlo.

Jake escuchaba a Finn dejando caer el peso de su cabeza sobre sus manos las cuales dejaban caer el peso sobre sus brazos y estos sobre sus rodillas.

Jake: ¡Que romántico!.-Dijo Jake con sus ojos brillantes como estrellas.

Jake estaba emocionado por el momento, sentía que su pequeño Finn ya estaba creciendo y estaba sientiendo lo que era el amor, pero ahora solo le quedaba responder una incognita y era "¿quién era ese amor?".

Jake: ¿Y quién es la afortunada?.-Dijo atrevidamente Jake.

Finn: No estoy seguro, pero creo saber quien es....-Finn fue interrupido por Jake.

Jake: ¡Quién?!, ¡¿Quién?!, ¡¿Quién?!............¡¡Wao!!.-Dijo muy emocionado Jake y moviendo su cola de lado a lado a gran velocidad.

Finn: No quiero que me digas loco......pero creo que..........-Otra vez fue interrumpido Finn por un desesperado Jake.

Jake: ¡No lo hagas de suspenso!......¡¡¡¡¡¡porrrrrrrrfavorrrrrrrr!!!!!!!.

Finn suspiró y miró a Jake.

Finn: Creo que es Fiona.

Jake se sorprendió y abrió su boca tan grande que parecía una enorme cueva en la que habitaba un oso.

Jake: Finn........¿cómo puedes estar enamorado de alguien que no existe?.

Finn: ¿Cómo sabes que ella no existe?.-Dijo Finn cambiando su caracter de sereno y desanimado a cólerico.

Jake: Finn....Fiona y Cate fue una versión de nosotros mismos que creó el Rey Helado, solo que le cambió los género y puso que lo amaran. Fiona no es nada mas y nada menos que la manifestación desesperada del Rey Helado por una "princesa" y manifestada tanto que la creo apartir de sus enemigos.

Finn cerró los ojos y bajó la cabeza un momento, luego le dió la espalda a Jake.

Finn: Pero nadie sabe, aveces siento que ella me llama y que me necesita y yo siento lo mismo. He puesto mi mano en el aire esperando a que alguien la agarre y a veces siento esa brisa calidad que entra entre mis dedos y........de verdad siento que es ella.

Jake: Si me preguntas, creo que necesitas dormir. Mañana tenemos que levantarnos temprano, hay que ir donde tronquitos a ayudarla, además estoy ansioso porque ella nos preparará ¡pie de man...za...na!.

Finn: Quizás tengas razón, quizás yo esté ultimamente cansado y ya me imaginó cosas.

Finn y Jake se acostaron a dormir.

Era media noche y Finn se movía de lado a lado en la su cama. El soñaba:

Finn estaba en un campo de margaritas, él estaba con Jake, juntos como grandes amigos saltaban entre las margaritas. Finn se tira y cae amoltiguadamente de cabeza, Jake hace lo mismo y queda al lado de él. Juntos empezaron a hacer angeles, pero de margaritas al mover sus brazos y piernas haciendo un círculo.

Mientras Finn y Jake reían haciendo los angeles de margaritas, muchas princesas del reino llegaron saltando, algunas empezaron a flotar sobre el campo, pero no a gran altura, solo a un un metro del suelo. Parecían globos al flotar, ellas lo hacían y se reían.

Finn estaba muy contento, parecía que no podía haber nada qu elo hiciera sentirse mejor.

El celeste cielo dejó de serlo para convertirse en un anaranjado cielo cuando el sol decidió que era hora de morir al tomar la ruta del oeste para que la luna naciera por el este y con ella la noche y las estrellas.

En ese momento no era ni de noche ni de día, solo gobernaba aquello que separaba la noche del día tal y como lo hace la espada, que es aquella que esta en el medio entre 2 grandes luchadores. Esa espada era el crepúsculo.

En el horizonte, había una pequeña colina y en esa colina es que se observaba el sol ocultarse tal y como lo hace un niño cuando juega a las escondidas y se esconde atrás de algún objeto.

Finn se sentía de maravilla, pero algo interrumpió el momento, era una voz, suave y dulce. Finn buscó el lugar de donde provenía la voz. En esa colina, en la cima de ella, justo y donde el sol se ocultaba, se podía ver una silueta de una muchacha, no se le podía ver la cara, ya que el sol atrás de ella hacía que esta se viera de color negro.

Finn sonrió, se levantó lentamente del suelo y fue caminando hacia la silueta, la cual le atraía mucho. Las princesas dejaron de volar y Jake tambien se levantó del suelo. Todos juntos se pusieron en 2 columnas haciendo para Finn un camino hacía la silueta.

La joven se acercaba a Finn y este lo hacía, parecía que ambos tenían diferentes cargas electricas, porque se acercaban sin dudar uno del otro.

Ambos estaban uno enfrente del otro, Finn no dudó mucho en abrazar a esa joven y la joven lo hizo tambien. Las princesas y Jake empezaron a aplaudir.

Finn: ¡¡Qué alegría que estes aquí!!.........Dulce Princesa.

Joven: ¿Dulce Princesa?.

Finn, mientras la abrazaba, abrió sus ojos y se separó de ella a gran velocidad, sacó su espada y le apuntó a la joven.

Finn: ¿Quién eres?.

La joven no se alarmó, apesar de que tenía la espada de Finn en su cuello.

Joven: ¿Qué no me reconoces?.

Finn: ¡¡No!!.

En ese mismo instante el crepúsculo desapareció y llegó la noche. Finn pudo verle la cara a aquella joven y resultó ser Fiona.

Finn, asustado, confundido y enojado retrosedió y dejó caer su espada en el suelo.

Fiona: ¿Qué te pasa Finn?, pense que me amabas.

Finn: Tú no existes, eres creación del Rey Helado -se agarró con fuerza su cabeza- y tambien de mi trastornada mente.

Fiona se acercó a Finn mientras este se agarraba con fuerza su cabeza y lo abrazó.

Fiona: No lo entiendes, se que no existó en tu mundo, pero existo en otros. Mi vida es decidida por el lector, si el lector dice que yo amo a una vaca pues a una vaca amo. Estoy atrapada, el Rey Helado lee el libro haciendo que yo lo ame y vele por él.

Finn empezó a llorar mientras era abrazado por Fiona, la cual acariciaba su cabeza mientras lo abrazaba.

Finn: Entonces, si tu vida es así, ¿qué es lo qué quieres de mí?.

Fiona: Quiero ser libre para luego..........estar contigo durante toda mi vida.

Finn no dijo nada solo abrió los ojos, pero no se alejó de ella.

Finn: ¿Y cómo me conociste?, porque todo lo que conoces esta en este libro o en la mente del Rey Helado.

Fiona: El Rey Helada había leído el libro, ese era otro de esos días en el que el Rey Helado me ocasionaba dolor de cabeza. El libro estaba abierto sobre la cama del Rey Helado, este estaba parado en la ventana de su aposento, quejandose y maldiciendo porque ustedes estaban afuera de su castillo revoloteandose en la nieve. Ahí fue cuando te conocí, pero solo de nombre "Finn".

Finn: Eso no responde la pregunta concretamente.

Fiona: Bueno.....mientras él se quejaba de tí y de Jake, pude escuchar como te describía, apesar de que decía horribles cosas de tí, yo supe que no era así, pues el Rey Helado dice cosas terribles de todos.

Finn estaba mas calmado y dejo de abrazar a Fiona para agarrarle la mano y caminar junto a ella por todo el reino.

Llegarón a un bosque y se quedaron un rato allí, sentados en el suelo. Unas criaturas de ese tenebroso bosque iban a atacarlos, pero ambos sacaron al mismo instante sus espadas y destruyeron a las criaturas. A Finn le encantó la forma como Fiona peliaba, peliaba como una guerrera.

Luego fueron a un lago, lugar donde se sentaron en la orilla y metieron sus pies en el agua. En el lago habían unas Carpas Koi, peces que representan el amor en Japón. Las carpas eran de diferentes colores, pues eran del Dulce Reino.

Una se acercó al pie de Finn y le hacía cosquillas. Finn la agarró y se la enseñó a Fiona.

Finn: Dale una mordida.

Fiona: :O, soy incapaz de hacerle eso a ese pobre pecesillo.

Finn se rió.

Finn: Tranquila, este pez es de dulce y no les duele.

Fiona le dió una mordida al pez y casi inmediatamente al pez le salió el pedazo que le quitó al darle la mordida.

Finn: ¡Vez!, no le pasó nada.

Finn bajó el pez hacia el agua y el pez se fue.

Fiona: ¡Qué gran noche!.

Finn: Y no ha terminado, la noche es joven aún. Quiero llevarte al mejor de los lugares.

Fiona: ¿Hay más?.

Finn se levantó y sin responderle le extendió la mano. Fiona tomó la mano de Finn y este la ayudó a levantarse del suelo.

Agarrados de mano se fueron hacía el Reino Helado.

Juntos escalaron la mas grande de las montañas. Llegaron al pico de esa enorme montaña, estos chicos estaban en forma por lo que no necesitaron mucho esfuerzo para llegar.

Fiona, en cuanto llegó quedó muy sorprendida, desde esa cima se podía ver todo el reino, la vista panorámica era hermosa, parecía venir de una pintura de un paisaje.

Finn y ella se sentaron juntos, cerca de una pendiente.

Esa cima era muy serena, el ciento frío chocaba las cabezas de Finn y Fiona. Se podía ver osos polares juntos (hembras y machos) caminar juntos.

Fiona y Finn se reían tranquilamente mientras veían esa escena.

Uno de los osos se detuvo y miró para atrás haciendo un suave gruñido y de repente dos osesnos polares se acercaron corriendo al oso y este volvió a caminar junto al otro y los dos osesnos.

Finn: Jejeje, que bellos.

Fiona se paró del suelo de repente y le señaló algo a Finn. Señalaba con tanta rigídez que parecía una persona que señala a alguien cuando lo acusa, la diferencia era que Fiona no acusaba a nadie, solo sonrientemente señalaba.

Finn se levantó y miró hacia donde señalaba Fiona. El Reino Helado era muy sereno y gris, pero el dedo de Fiona apuntaba a algo diferente, señalaba a un gran lago que se encontraba en el centro del Reino Helado. Era el lago mas grande que tenía el reino.

El lago estaba rodeado de grandes luces que lo iluminaban, el agua estaba congelada y habían unos pinguinos con patines que hacian patinajes artístico. Otros pinguinos que no patinaban, estaban manejando las luces de halogenas e iluminaban a los que patinaban.

La luces eran: de color amarillo como el sol, de morado claro como una flor y de verde amarillento com un limón. Estaban en secuencia, primero las luces verdes, luego las moradas y por último las amarillas.

El Rey Helado estaba sentado en un lugar algo alto y veía el juego, pues los pinguinos jugaban para divertirlo a él.

Fiona: Oh no, es el Rey Helado.

Finn: Tranquila, él está muy lejos y además mientras yo este aquí él no va a hacerte daño.

Fiona se tranquilizó y contamplaba el juego tranquila. Ella y Finn volvieron a sentarse para mirar tranquilos el patinaje artístico.

El patinaje terminó y el Rey Helado estaba felíz aplaudiendole a sus pinguinos. Los pinguinos dieron las gracias dando una reverencia y se retiraron.

El Rey Helado se sentó y llegaron otros pinguinos, pero estos estaban preparados para jugar hockey y así fue como empezó un juego de hockey.

Finn y Fiona estaban muy felices. En un momento en el que un equipo de los pinguinos metió gol, la mano de Fiona quedó sobre la mano de Finn, Finn se sorprendió, pero no la miró y ella sonreía, pero no lo miraba.

Trataban de evitar mirarse, se evadían. Hasta que un zorro artico pasó entre ellos y al mismo tiempo miraron las huellas que este había dejado entre ellos. Al bajar la cabeza para ver las huellas, estas chocaron con fuerza. Al mismo tiempo se miraron para pedirse disculpas, pero al verse a los ojos, el tiempo se detuvo a sus alrededores y lo único que había en el mundo, para ellos dos eran ellos.

Finn y Fiona iban a darse un beso. Finn acercaba su cabeza lentamente a la de ella y Fiona a la de él.

Justo a 4 cm y 2 segundos de darse el beso, Finn escuchó que ella decía su nombre, la voz de ella parecía desconcertada y perdida.

Fiona: Finn...Finn.

Finn miró a Fiona y esta ya no estaba interesada en darle el beso, solo tenía una mirada perdida. Ella decía su nombre.

Finn la agarró por los hombros y la agitó con fuerza para que recuperara su estado anterior, pero nada la hacía regresar.

Todo empezó a derretirse, el cielo, los picos, el lago e incluso el Rey Helado con sus pinguinos, tal como hace una vela encendida a la cera que le da soporte.

Todo el ambiente desapareció y se puso todo de color blanco. Mientras todo iba desapareciendo, Fiona voló y se alejaba de Finn. Este la agarró por un pie, pero algo la halaba con fuerza hacia arriba (el cielo).

Fiona: Finn, Finn.

Finn la agarró por un pie para que ella no se vaya, pero lo que sea que la halaba era mas fuerte que él. Tubo que soltarla y ella se fue.

De un momento a otro, Finn estaba en su habitación, abrió sus ojos y lo que vió fue la cara de Jake diciendo:

Jake: Finn, Finn.

Finn no le prestó mucha atención a Jake, solo miraba a su alrededor para entender que era lo que sucedía. Al minuto, Finn comprendió que aquel gran y maravilloso momento que superaba todas las aventuras de su vida era nada mas y nada menos que un molesto sueño.

Molesto por no ser real, agradable por cumplir un deseo que se había convertido en una necesidad.

Jake: Hermanito, has dormido demasiado, tenemos que irnos para la casa de tronquitos.

Finn no le decía nada a Jake, solo estaba molesto por que lo que había pasado era un sueño.

Finn y Jake salieron de aventura para la casa de Tronquitos. Jake hablaba maas que una cotorra, pero Finn estaba tranquilo y sereno, en lo único que pensaba era en Fionna.

De repente, mientras caminaban, la voz de Fionna sonó como eco en su mente.

Voz de Fionna: Finn, ayudame.

Finn se detuvo al escucharla, el estaba consciente que era en su mente. Despúes de lo que le había pasado en la noche el no estaba muy seguro si Fionna era algo real, o solamente la manifestación de un deseo, pero de lo que si estaba seguro era de que no tenía nada que perder porque sea lo que sea hay algo que hay que salvar. Si Fionna existía, había que salvarla, pero sino existía había que rescatar la mente de Finn para que regresara a su estado normal.

Sin decirle nada de lo que planeaba a Jake, solo le agarró el hombro.

Finn: Jake, vamos por el camino equivocado, es por este lado.

Jake: ¿Eh?, no, es por este lado. Yo conozco bien el camino a casa de Tronquitos.

Finn: No, vamos mal.

Jake miró a su alrededor y a pesar de que no estaba convencido de si el camino que había dicho Finn era el correcto, sin cuestionarlo mas se fue por esa dirección.

Mientras caminanban, había un gran silencio en el lugar, solo se escuchaban los animales. A Jake se le hizo raro ya que Finn siempre hablaba mucho.

Jake seguía mirando a los alrededores hasta que se dio cuenta que no se dirigían para la casa de Tronquitos, sino para el Reino Helado.

Jake se puso delante de Finn.

Jake: Un momentito, te dije que ibamos por el lado correcto la primera vez, ahora vamos para el Reino Helado.

Finn se detuvo y miró a Jake.

Finn: Lo se.-Dijo de nuevo sin sonreir.

Finn siguió caminando, Jake se quedó un momento atrás mirando a Finn, pero luego continuó caminando junto a él, a pesar de que no sabía que planeaba.

Finn caminó hacía el castillo del Rey Helado.

Jake: Finn- llamó un enojado Jake- creo entender todo, es por Fionna, ¿verdad?.

Finn no le respondió solo entró al castillo.

Finn estaba buscando por todas partes "El Libro", pero no lo encontraba por ningún lado. Lo único que se le ocurrió fue preguntarle a aquel ser que le ha pedido ayuda tan insistentemente.

Finn dejo caer su pellejo sobre el suelo.

Finn: ¡Fionna!, dame una pista y podré rescatarte de este rufían.

Inmediatamente Finn dijo eso, escuchó la voz de Fionna que decía "El Cofre de Cristal".

Finn: El Cofre de Cristal.

Finn se levantó del suelo y buscó el Cofre de Cristal, el cual se encontraba en la recamara del Rey Helado. Este estaba durmiendo en su cama abrazando a uno de sus pinguinos como si fuera un osito de peluche.

El Cofre estaba al otro lado de la habitación. Finn cautelosamente cruzó la recamara hasta llegar al cofre, cuando lo iba a abrir se dió cuenta de que estaba cerrado con candado, el candado era de hielo, por lo que tenía que buscar una llave de hielo.

La buscó y no la vió en ningún lado, hasta que vio en el cuello del dormido Rey Helado, algo brillante. Al acercarse, se dio cuenta que era la llave. Se acercó para tomarla, pero al agacharse a tomarla hizo ruido y eso despertó al pinguino del Rey Helado quien al ver a Finn empezó a gritar.

Finn retrocedió y el Rey Helado se despertó. Finn estaba escondido.

Rey Helado: ¿Qué sucede?.

El pinguino señalaba a donde Finn estaba escondido, pero el Rey Helado al no ver nada desde su cama lo que hizó fue pegarle al pinguino y volverse a dormir.

Finn sabía que el Rey Helado no estaba durmiendo profundamente, por lo que no pensaba moverse. Estaba atrapado, hasta que Jake entró cautelosamente a la recamara.

Finn: ¡Jake!.

Jake: ¿Pensaste qué abandonaría a mi hermanito? jejeje.

Finn: El Rey Helado tiene la llave para abrir el Cofre de Cristal, pero el pinguino no me deja ni acercarme.

Jake miró al Rey Helado.

Jake: Tengo una idea.

Sin moverse de donde estaba, el alargó su braza hasta donde se encontraba el Rey Helado, el pinguino no podía gritar porque el Rey Helado lo apretaba con fuerza y eso le impedía respirar bien.

Jake iba a tomar la llave, pero el pinguino picaba la mano de Jake cada vez que estaba cerca. Jake retrocedió su mano.

Jake: Es inutil.

Finn: Hmmm...quizás sino podemos con el pinguino pues lo tomamos como aliado.-Dijo Finn mirando una pecera que tenía el Rey Helado en su recamara.

Jake: ¿Cómo?.

Finn tomó un pez de la pecera.

Finn: Jake, dile al pinguino que le darás el pecesito si te trae la llave.

Jake tomó el pinguino, y le enseñó al pecesito. El pinguino se safó del Rey Helado y se dirigía hacia donde Jake, este escondió con una mano el pez y con la otra le señaló la llave.

El pinguino se detuvo un momento a pensar, miró el pescado, luego a la llave, después otra vez miró el pez y otra vez la llave, hasta que su instinto de pinguino dominó sobre su fidelidad.

Este tomó la llave y se dirigió hacia donde estaban Jake y Finn, les entregó la llave y Jake le entregó el pez. EL pinguino se fue caminando para al lado de la pecesara para comerse el pez.

Mientras tanto, Finn y Jake fueron directos hacia el Cofre de Cristal. Finn lentamente lo abrió y ahí estaba el Libro.

Finn: ¿Vez Jake?, te dije que no estoy loco.

Jake: Esto no prueba nada aún.

Finn tomó el libro y empezó a hojearlo. Hasta que en una página vio a Fionna. Finn cerró sus ojos y puso su mano sobre la imagen de ella.

Finn: Desde hoy eres libre.

Cuando Finn dijo eso, ella desapareció del libro y apareció junto a Cake, enfrente de Finn y Jake. Finn la vio y sus ojos se iluminaron, la abrazó con mucha fuerza.

Fionna: Gracias Finn, pero hay que salir de aquí antes de que el Rey Helado despierte.

Finn, Jake, Fionna y Cake salieron del lugar de puntillas.

Mientras ellos salian, el pinguino acaba de sentarse al lado de la pecera e iba a comerse el pecesito, pero se distrajo cuando los chicos salieron y eso hizo que el pez saltara directo a la pecera. El pinguino hizo un chillido y empezo a meter la cabeza en la pecera para buscar el pez. El Rey Helado despertó y vio al pinguino.

Rey Helado se levantó y agarró al pinguino y lo colocó en el suelo.

Rey Helado: Se que tienes hambre, pero cuantas veces tengo que decirtelo, no quiero que te comas a mis pecesillos.

El Rey Helado sacó de una neverita a un pecesillo congelado y se lo entregó al pinguino y este se lo comió.

Los muchachos ya estaban de regreso en Las Tierras de Pasto. Finn abrazaba a Fionna como si fuera la última vez que la vería.

Finn: Sabía que existías.

Fionna: Y yo sabía que me salvarías.

Jake estaba sentado moviendo su cola, contemplando la romántica escena.

De repente algo lo distrajo, era "una mota" que pasaba por su cuello y desaparecia por la derecha, Jake miró a la derecha y no había nada.

Jake pensó que solo era su mente y siguió mirando a Finn y Fionna abrazarse.

De nuevo, esa mota pasó por su cuello, pero era esta vez del lado izquierdo. Jake no voltió al instante, pues esperaba saltar y sorprender a lo que sea que le estuviera haciendo eso.

De un momento a otro, como todo un cazador, saltó hacia atrás.

Jake: ¡¡¡¡Anja!!!!.

Para su sorpresa no había nada, Jake movió los hombros y miró para adelante. Cuando lo hizo su naríz estaba pegada a la de la hermosa Cake.

Jake se sorprendió y brincó tal y como lo hacen los linces.

Cake: Jijijiji.

Jake: ¡Wuao!.

Cake: ¿Quieres estar conmigo para toda la vida?.

Jake: ¡Jejeje!, es muy grande la tentasión, pero.....no.

Cake se sorprendió.

Cake: ¿Y por qué?.

Jake suspiró un momento.

Jake: Eres un amor y eres como una gran motita blanca con amarillo, pero yo ya tengo a alguien más en mi vida y jamás le seria infiel a ese amor que tanto esfuerzo me dio conseguir.

Cake se sonrojo y se colocó su cola en su hociquito para que Jake no la viera reirse.

Cake: Ah bueno, entiendo esa fidelidad tuya, ya se de donde sale la frase "Fiel Como un Perro", ojalá me toque un amor que sea fiel y verdadero como es el tuyo con esa persona especial.

Jake: Ojala que sí, pero por ahora puedes afirmar que has empezado una amistad fiel y verdadera.

Cake se sonrojo más y se encogió un poco mas con su dulce sonrisa.

El sol se ocultaba y el crepúsculo dominaba en el cielo. Finn y Fionna se agarraron de las manos y se fueron junto con sus mascotas. No iban a cazarse, porque iban a esperar el tiempo justo y correcto para ello, pero si iban a estar juntos en las aventuras que cada día se les presentaban espontaneamente y planificadamente. Por ahora solo serían novios.

RepartoEditar